jueves, 10 de noviembre de 2016

FÉNIX


 
PRIMERA PARTE

 Quizás de haber sabido lo difícil que resultaría todo, habría pensado dos veces antes de lanzarse de  lleno a la fatigosa tarea de explorar los laberintos.

   Con gesto cansado, se talló los ojos; era más de medianoche, para variar había llorado nuevamente para recriminarse -inmediatamente después. su debilidad. El hastío era el plato del día...¿o era de la noche?. ¡Que importaba! en el fondo de su angustia y tribulación, entendía que,  todo derivaba en dar solo un paso de fé a algo más grande a algo llamado REVOLUCIÓN.

DESPEDIDA IRLANDESA


¿Duermes ahora bajo tu frazada de estrellas?
con los violáceos ojos apagados y en tinieblas
tus suaves y delicadas facciones relajadas al fin.

Me conjuraste a venir a ti esta noche y mil más.
más sin darme una caricia ni una excusa te has ido
con esa voz varonil justificándose: Creo que es lo mejor.

Sumido en el silencio de tu habitación a oscuras
meditas con los años que plagan tu existir.
Cierras tus pupilas de luna llena y con un beso, te vas
tras de tí caminos, puertas y sendas desaparecen 
con el eco sonoro de tus ligeros y presurosos pasos,
esta bruma me borra tu rostro y tu aroma de los huesos.

¿Has llorado esta noche, en que me dijiste adiós?
en esas pálidas mejillas irlandesas vi rastros de carmín
y tus labios rojos de color rubí susurraron sin languidecer,
muda me quede sin poder discutir la sapiencia de tus años
porque esa voz molesta e intensa te llamo a poblar otros sueños.

¿Volverás a la tierra celta que dio su sangre por tí?
dices convenciéndote que las voces te han llamado
sentado en la cama me dijiste todo lo que no quería oír
que tu amor no cambia, que tu vida cansa y que te vas.

He intentado con toda mi alma callar mi pena
tratando de entender que lo mejor es dejarte ir.

La sensatez de tu corazón de ángel enamorado
no se dejo vencer por las súplicas infantiles y veladas.

Quédate ...susurré débilmente entre tus fuertes brazos
a la luz del alba te vi tomar tu abrigo y un sombrero gris
saliste con los puños apretados por la puerta de los misterios
en tu casa no quedaron mas que sombras y preguntas sin respuesta..

Es que es triste aceptar que tu y yo nos hacemos mal
que dentro de esto que llamamos amor loco y estúpido
hay luces resplandecientes chispazos de inspiración
titilando en el mar profundo y tenebroso
en este maelström sangriento en que nos convertimos tu y yo.

SIN TITULO


Esperando...
   Ojos clavados,
tu rostro marmóleo.
   El cristal
por las miradas traspasado.


Expectante
   sonrisa congelada
transformada en suspiro.
   Hoy no será,
tal vez mañana.


Tiempo.
   horas arrastrandose,
damas mortecinas
   danzantes que se esfuman.


Esperanza
   de ver la ambarina silueta
apareciendo en mi existencia
   una vez y otra vez más,
ese pensamiento que se crea
   se concibe...pero jamás procea.


Otro día,
   esperando por tí
con la ilusión
  escurriendo en la ventana.